Jornada Interclaustros

Buenos Aires, 22 de Mayo de 2004

 

 

-Síntesis de lo trabajado por los grupos-

 

 

El día 22 de Mayo se realizó la  Jornada Interclaustro para la Discusión del Plan de Estudios. Participaron de la misma estudiantes, docentes y graduados de la Carrera, los participantes fueron 48. En un primer momento se realizó un breve relato de cómo se está desarrollando el proceso de reformulación del Plan de Estudios. Se brindaron algunos datos surgidos de la Jornada de Taller realizada el 30 de abril.

 

Luego de ese primer momento de trabajo conjunto se acordó trabajar en tres grupos, tomando como eje del trabajo el Perfil  de Graduados y las principales líneas  que surgen del Documento “Perfil y Propuestas Directrices Teóricas para la reformulación del Plan de Estudios de la Carrera de Trabajo Social”.  Se utilizó para este trabajo grupal, el mencionado Documento y el documento preparado como resultado de la Jornada de Taller.

 

Luego del trabajo de los grupos, de alrededor de 1 ½ hora, se pasó a un trabajo en plenario donde cada una de las comisiones presentó sus conclusiones, y se dio un debate y cambio de opiniones sobre los principales puntos.

 

Cada grupo contó con un relator y dos encargados de tomar nota de lo trabajado, esas conclusiones son las que se vuelcan en el presente documento.

 

 

 


Grupo 1

 

·                     Tras la lectura de la propuesta de perfil profesional extraída del segundo documento elaborado por la comisión encabezada por Margarita Rozas, se observaron, por un lado, algunos puntos de acuerdo general, pero también se abrieron discusiones (muchas no se llegaron a profundizar) en las que no se manifestaron consensos.

 

·                     El planteo referido a la necesidad e importancia de una sólida formación en teoría social fue un punto de acuerdo general. Se acordó en que es un aspecto indispensable para analizar, entender, y conceptualizar las distintas manifestaciones de la cuestión social sobre las que se configuran las intervenciones del Trabajo Social.

 

·                     Sobre el punto anterior, y analizando la grilla de trayectos, sub-trayectos y materias (planteada en el mismo documento del que se extrae la propuesta de perfil), se observó que en el trayecto de formación general no aparece una materia de historia universal (o en todo caso occidental) contemporánea, centrada en los siglos de desarrollo capitalista, siendo la única materia de historia del plan de estudios la Historia Social Argentina del Sub-Trayecto de formación específica. En este punto se acordó en la necesidad de una materia de historia en la formación general, como elemento de la comprensión/historización del desarrollo de la cuestión social a nivel mundial y en Latinoamérica en general, para luego ver específicamente la historia social en Argentina.

 

·                     Sobre esa grilla de materias también se abrió la discusión en torno a la necesidad o no de la materia Psicología (así a secas, lo que se supuso refiere a psicología evolutiva), en tanto algunos la entendían como ligada exclusivamente a las intervenciones de caso/familia, y considerando que la formación en psicología debía centrarse en la perspectiva social/institucional. Llegado este punto, se puso en discusión la formación en intervenciones de caso en sí misma, como aspecto del Trabajo Social a superar/integrar desde otra concepción de la intervención. Otras posiciones defendían la necesidad de una formación básica en psicología evolutiva, y de encontrarse en la carrera aunque sea desde un acercamiento general con los planteos de Freud, por ej., entre otros autores, para lo cual no consideraban como suficiente la Psicología del CBC. Sobre este punto no se llegó a consensos.

 

·                     En cuanto al concepto de Cuestión Social como directriz teórica del plan de estudios, en general había acuerdo con respecto a que era un concepto muy abarcativo y cuyo sentido está en disputa. Existe el riesgo de que su definición parta de una concepción conservadora/funcionalista (por ej., la cuestión social como "patologías/ disfuncionalidades sociales" a corregir, la cuestión social versión Blumberg, etc.), pero se puede salvar esta situación si se explicita que entendemos la cuestión social como referida a la contradicción estructural de las sociedades capitalistas entre capital y trabajo. Por otro lado, hubo una posición que cuestionaba la necesidad de definir una directriz teórica para el plan desde el concepto de cuestión social, entendiendo este hecho como una limitación. En general no se acordó con esta posición.

 

·                     Se planteó la inquietud sobre cómo articular/integrar los aspectos referidos a las aptitudes teóricas con las cuestiones de la práctica. Hasta en la redacción misma del perfil se veían claramente diferenciados los puntos referidos a uno u otro aspecto, lo que manifiesta las dificultades para entender ambas dimensiones como un mismo proceso.

 

·                     Sobre la "capacidad de gestión", se cuestionó el concepto de gestión entendiéndolo cargado de una impronta tecnocrática, o propia de los mecanismos burocráticos. Se consideró como un concepto más completo o abarcativo el de "intervención", en tanto no sólo supone la capacidad de actuar y desenvolverse en los espacios de trabajo, sino que involucra una dimensión teórico-reflexiva que la idea de "gestión" no incluye. Por ello, el punto que plantea esa "capacidad de gestión" fue redefinido de la siguiente manera: Capacidad de planificar, ejecutar y conducir Políticas Sociales desde una perspectiva histórico/social crítica, que tienda a la construcción de autonomía.

 

·                     Se introdujo el concepto de "autonomía" sin la posibilidad de profundizar su definición. La idea era entender que la "cuestión social" manifiesta o pone de relieve el problema de las "desigualdades" en las sociedades capitalistas modernas, y las intervenciones del trabajo social sobre estas manifestaciones de la cuestión social pueden pensarse desde la idea de "libertad". Desde este planteo general es que se piensa la cuestión de la construcción de autonomía: tanto para con los sujetos de la intervención, como para el propio campo profesional.

 

·                     Uno de los puntos del perfil refiere a ciertas actitudes (liderazgo, promoción, por ej.) para con "los otros". Este punto se discutió desde dos planteos. Por un lado, qué se entiende por "los otros", acordando que sería mejor referirse a sujetos colectivos, que también construyen la intervención y las definiciones de lo público/estatal (por ejemplo, movimientos sociales y organizaciones de base). Por otro lado, sobre la idea de "promover y liderar" se discutió qué podría o debería brindar un plan de estudios. Además, ¿promover qué? ¿liderar en qué sentido, con qué fines? En estos puntos se pone de relieve el contenido político de las intervenciones del Trabajo Social, como campo profesional nacido de/ inmerso en contradicciones sociales políticamente definidas y tratadas. ¿Un plan de estudios puede dar la línea política de la intervención? ¿Puede formar para "liderar"? ¿liderar la resistencia o la aceptación pasiva de lo que venga "desde arriba", por decirlo de una forma muy burda? Hubo planteos que consideraban la capacidad de "liderar" como necesaria, no pensando en los sujetos o movimientos sociales, sino en el lugar del Trabajo Social en las instituciones. Contra el lugar subsidiario o relegado del campo profesional tanto en los ámbitos de trabajo, como en el diseño de política social, la capacidad de "liderazgo" se propuso como positiva. Este punto se expresa en el ya mencionado de "planificar, ejecutar y conducir Políticas Sociales..."

 

·                     Es claro que la intervención profesional, y hasta la formación, con sus marcos teóricos, la forma de entender y definir la realidad, los planteos metodológicos, etc., tienen una dimensión política innegable. El punto es que el plan de estudios pueda formar profesionales capaces de realizar lecturas de la realidad y enmarcar sus intervenciones desde una comprensión de las condiciones históricas y las implicancias políticas de su quehacer; las contradicciones, correlaciones de fuerza y sujetos involucrados en cada proceso de intervención, como forma de, cuando menos, no pecar de "no saber" que se interviene políticamente y en un sentido determinado.

 

·                     Otra cuestión sobre la que hubo acuerdo es que la cuestión del "perfil crítico" debería aparecer más, reflejarse en la redacción.

 

·                     Sobre el final se abrió la discusión sobre las prácticas pre-profesionales, discusión que por su amplitud no pudo llevar a muchas conclusiones y acuerdos, pero se pueden esbozar los puntos de tensión:

·En primer lugar, si se tiende a superar la separación por niveles de intervención, integrando las prácticas en el marco de proyectos y apuntando a la continuidad en los centros de práctica, no se entiende por qué diferenciar los dos primeros años de prácticas de la "pasantía" (o cualquiera sea su figura) "casi-profesional" del final, y aunque no era muy clara la modalidad de esta "práctica intensiva", se cuestionó que se planteé para intervenciones de caso/familia. En este punto se discutió por qué no completar tres años de prácticas en el mismo centro, frente a la propuesta de dos años en un centro más el último trimestre de "pasantía"

·Otro punto de discusión fue la relación del Área de Talleres con la Dirección de la Carrera (subordinación o no, que el director/a de carrera dirija o no el área de talleres, que sea como una cátedra más o no, que el hecho de que sea un área que se define en las elecciones a director sea lo más adecuado o no, etc). De la mano de esto, la cuestión de los concursos docentes en el área.

·Por otro lado, está la cuestión de los espacios de integración del área de talleres con las cátedras, punto que lleva a la discusión sobre los mecanismos que permitan poner en funcionamiento el plan de estudios y realizar su contenido de la mejor manera, teniendo en cuenta que un plan excelente desde el punto de vista del papel puede perderse y diluirse en su funcionamiento real si no se piensan mecanismos de auto evaluación permanente.

 

 

 

 

Grupo 2 -  Apuntes reunión interclaustros acerca del perfil del trabajador social

 

 

 

 

 

 

 

Ante esto expusieron: “es difícil encontrar la cantidad de Centros de Prácticas con relación a la cantidad de alumnos, es por eso que a veces se aceptan Centros que en definitiva no funcionan. El criterio que sostenemos ante todo es no ofertar aquellos Centros que los alumnos piden no se vuelvan a ofertar.”  A partir de esto, me pregunto: definimos el rol del Trabajador Social, su perfil a partir de una inserción determinada en campo; ahora, si la mayoría de los alumnos no saben qué hacer en su Centro de Práctica, por falta de articulación y criterios de selección de los mismos ¿qué tipo de solución podemos pensar para esto?

 

Plenario de comisiones

 

·         De los puntos del perfil: El primero puntualmente con relación a la cuestión social (tener en cuenta la desigualdad – opresión – dominación para definir la cuestión social desde la manifestación de los sectores populares); el cuarto con relación a las políticas sociales – públicas; el sexto acerca de la definición de los otros (quiénes). Acerca de la autonomía del Trabajador Social, no solo de los “sujetos”, para definir la intervención.

·         Palabras que resonaron: gestión; liderazgo; promover: qué; comunicación: interdisciplinaria,  ente el Trabajo Social.

·         ¿CUÁL ES LA ESPECIFICIDAD DEL TRABAJO SOCIAL?.

·         Acerca del Trabajo Social: no construir su especificidad desde la demanda laboral, sino desde un contexto regional.

·         Acerca de las prácticas: tener en cuenta la historicidad de prácticas pre-profesionales. Se pidieron que los espacios de taller sean verdaderamente un espacio donde se articule: teoría – metodología y práctica. Los niveles de intervención son una fragmentación ficticia. Criterios de selección de los Centros de Práctica.

·         Acerca de las materias: llamado a concursos.

·         Acerca de los mecanismos de control para la implementación del nuevo plan de estudios: se pueden implementar mejor, mecanismos de autoflexibilización con relación al Plan de Estudios (no se pueden prevenir y contemplar todas las situaciones, tener una perspectiva más global del cambio); vigilancia epistemológica; autoevaluación permanente.

·         Aportes de las cátedras al perfil del TS: se les va a pedir a los profesores que escriban cuáles son los aportes desde su cátedra ala construcción de este nuevo perfil del Trabajador Social (forma de pedirles que participen).

·         Voluntad política: la participación debe ser comprometida; el colectivo del Trabajo Social  debe apropiarse del nuevo documento del perfil del TS.; “participación real”: consultas vinculantes; ante esto nos dijeron: son espacios de participación no de consultas vinculantes.

·         Con relación al presupuesto para reforma del plan: se va a pedir, para que haya un grupo de personas rentadas encargadas de esto.

·         TAREAS: cada comisión escribe lo hablado en las mismas y avanza sobre los puntos de tensión; posibilidad de una nueva reunión dentro de un mes.

·         PARA LA PRÓXIMA REUNIÓN: el eje va a ser los aportes de las diferentes cátedras al perfil del Trabajador Social, avanzar sobre los puntos de tensión.

·         3/7 ver de pensar la segunda reunión para esta fecha.

 

 

 

Grupo 3

 

Los siguientes son los puntos que fueron surgiendo de las intervenciones de los distintos sujetos que participaron en la discusión. No reflejan consensos sino opiniones personales.

 

·         Los puntos nodales de la discusión son: la formación teórica, la investigación, la gestión y la interdisciplina.

·         Se trata de preguntarse qué es lo tecnocrático y qué lo crítico. Muchas veces esto se da por supuesto y es necesario dejar claro qué entendemos por una cosa o la otra.

·         El mercado laboral no tiene que imponer el perfil de trabajador social que la universidad forma. En este sentido la carrera debe proponer un perfil mas allá de las exigencias del mercado de trabajo.

·         Es necesario que la carrera nos de herramientas para tener capacidad de análisis de la realidad social (Economía Política, Historia). Existe una fuerte disociación entre los marcos teóricos utilizados y las herramientas metodológicas de las cuales nos servimos para operar en la realidad. De esta manera resulta difícil intervenir.

·         Es importante reconocer los déficits que tiene la carrera en materia de formación en investigación. Es necesario revertir esto. Sería interesante plantear líneas de investigación en las cuales el T. S. se inserte y que los resultados de estas puedan ser utilizados en donde sea necesario.

·         El estado y sus políticas públicas es el empleador del T. S. en este sentido surge la pregunta de por qué en determinadas políticas de corte “universal” no intervienen trabajadores sociales (como en la implementación del Plan Jefes y Jefas de Hogar). Se discute en torno al rol del Estado como aplacador del conflicto social y cómo interviene el trabajo social en esto.

·         Lo metodológico no es un tronco separado de lo teórico. Los niveles de intervención son anacrónicos ya que la realidad está integrada.

·         El campo profesional es un campo de tensiones. La universidad debe ser pensada como un actor más dentro de este campo en tensión con muchos otros. Es necesario ver qué rol va a asumir la universidad en la definición de un perfil. El horizonte en materia de formación debe ser la construcción de un perfil crítico. Para ello  es necesaria una rigurosa formación teórica.

·         Hoy existen en nuestra carrera materias con un fuerte corte funcionalista. Es necesario pensar cómo articular la implementación de un plan de estudios que busque un perfil crítico de T. S. con la realidad de la carrera hoy. Pensar en los concursos que serán necesarios.

·         En el documento sometido a discusión no se prevén instancias o mecanismos de articulación entre materias teóricas, metodológicas y las prácticas. Esto tiene que quedar por escrito.

·         Se discute el contexto nacional y los cambios producidos en los últimos años. Hay que evaluar la situación del país, su relación con el contexto latinoamericano y mundial para pensar el plan de estudios.

·         Hay que reconocer el carácter político de la reforma que se está llevando adelante. Por eso decisiones de esta envergadura deben ser tomadas en instancias extraordinarias. Estas instancias extraordinarias no pueden ser consultivas sino resolutivas.

·         Es fundamental poner en relación los contenidos teóricos con la lectura acertada de la realidad, para poder modificarla.

 

Hasta aquí las intervenciones de los participantes de este grupo.

A continuación se listan posibles puntos de acuerdo: